LA RESEÑA

Distance Inbetween – The Coral


Ignittion, 2016

Valorización

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Once años después de su obra maestra (The Invisible Invasion) y luego de cinco años de separación, el otrora sexteto favorito de Inglaterra regresa en forma de quinteto, con guitarrista nuevo y con el que podría ser el mejor álbum de su ilustre carrera. Demostrando que a veces las reuniones sí cumplen con la promesa de un regreso a las raíces y una revitalización simultánea, la agrupación nos presenta un material que va más allá del alcance de cualquiera de sus anteriores entregas.

 

En entrevistas, The Coral ha dado a conocer que uno de sus objetivos para las sesiones de grabación de Distance Inbetween era forjar un sonido más orgánico, vivo y pesado orbitando alrededor de su sección rítmica. Para lograr esto grabaron en vivo en el estudio, usando muchas veces las primeras tomas, aquellas con ese elemento especial que suele perderse luego de múltiples repeticiones y grabando una mínima cantidad de overdubs. Realmente se nota, es bien bonito y refrescante escuchar baterías que suenan a… baterías, en vez de los samples perfectamente grabados que se han convertido en el estándar.

 

El álbum comienza con tres canciones completamente psicodélicas, de ritmos monótonos que enfocan en la mencionada sección rítmica, acentuados por las guitarras del nuevo miembro Paul Molloy (Ex Zuton) quien brinda ese elemento pesado que no existía en el sonido de la banda. Esta triada es como una mezcla de Pink Floyd temprano, The Pretty Things (por ahí del S.F. Sorrow) y las armonías vocales de Crosby, Stills, Nash & Young. Esa es una buena descripción en general para el sonido del disco, esas bellas armonías vocales siempre estuvieron en los trabajos anteriores del grupo pero nunca tan bien trabajadas y tan al frente en la mezcla.

 

También hay canciones más tranquilas pero no son baladas típicas (con The Coral nunca hay que esperar eso) sino más bien piezas atmosféricas, tenebrosas y cuasi folk, con un sonido hipnótico que de hecho es favorecido por la escasez de trucos de estudio. Por ejemplo, “She Runs The River” claramente se beneficia de este sentido de urgencia y cercanía que da el nuevo enfoque de grabación de la banda. Estas son las canciones que siempre han sido el fuerte de James Skelly y compañía.

 

El ritmo no tiene piedad, el tempo nunca afloja como el más despiadado de los metrónomos, a tal grado que llegando a la penúltima canción (“Fear Machine”) nos encontramos con ritmos tribales, un riff completamente blusero y el mejor solo de guitarra (y de esos hay muchos y muy buenos, ¡hurra!). Definitivamente estos 12 cortes son el tipo de trabajo de estudio que Kasabian siempre nos prometió y nunca entregó.

 

Guitarras al revés (muchas, otro ¡hurra!), cuerdas de mellotron, baterías auténticas, letras extravagantes, órganos retro, Davyd Lynch hecho rock, y un sonido vivo y directo. The Coral han encontrado la fuente de la inspiración creando un gran regreso, un álbum sin relleno que nos invita a redescubrir a una de las mejores bandas británicas de nuestros tiempos.

 

 

Tracklist:

  1. Connector
  2. White Bird
  3. Chasing the Tail of a Dream
  4. Distance Inbetween
  5. Million Eyes
  6. Miss Fortune
  7. Beyond the Sun
  8. It’s You
  9. Holy Revelation
  10. She Runs the River
  11. Fear Machine
  12. End Credits

 

 

 

Me suena a: Pink Floyd, The Pretty Things, Echo and the Bunnymen

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